Archive for April, 2010


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Los expertos señalan que hay más peligros, pero no más beneficios

Por Ed Edelson
Reportero de Healthday

MARTES, 6 de abril (HealthDay News/DrTango) — El uso de procedimientos quirúrgicos complejos para tratar el dolor de espalda ha aumentado en los últimos seis años, aunque estas operaciones son más arriesgadas y más costosas que los tratamientos sencillos y no necesariamente son más efectivas, según halla un estudio.

“Fue una sorpresa ver lo grande que había sido el incremento”, dijo el Dr. Richard A. Deyo, profesor de medicina familiar e interna de la Universidad de Ciencias de la Salud de Oregón y autor principal del informe que aparece en la edición del 7 de abril de Journal of the American Medical Association. “Un incremento de 15 veces durante un breve periodo de tiempo fue más de lo que esperábamos”.

Existen varias explicaciones posibles para el incremento, y el dinero es una de ellas, comentó Deyo. “Hay influencias financieras en juego”, apuntó. “Los médicos reciben más dinero si realizan procedimientos complejos”.

La cirugía a menudo es necesaria para la estenosis espinal de la parte baja de la espalda, un estrechamiento de la columna que normalmente afecta a las personas mayores de 50. La presión sobre los nervios o la médula espinal causa dolor. El procedimiento más sencillo es la descompresión, que consiste en eliminar un fragmento del hueso. Algunas veces se realiza conjuntamente con una fusión, que es cuando dos huesos problemáticos se sueldan entre sí. Los procedimientos de fusión más complejos implican una variedad de implantes.

El estudio, realizado por Deyo y colegas, analizó las reclamaciones de procedimientos quirúrgicos por estenosis lumbar de Medicare entre 2002 y 2007. Los investigadores encontraron en general el número de operaciones se redujo ligeramente, al pasar de 137.4 por 100,000 usuarios de Medicare en 2002 a 135.5 en 2007, con un descenso notable entre los procedimientos de fusión y descompresión más simples.

Pero la tasa de procedimientos complejos aumentó al pasar de 1.3 por 100,000 en 2002 a 19.8 por 100,000 en 2007, un incremento de 15 veces.

Ese incremento estuvo acompañado de un aumento de 40 por ciento en los costos hospitalarios totales para esta cirugía, halló el estudio. Además, el 5.6 por ciento de los que se sometieron a procedimientos complejos sufrieron complicaciones, en comparación con el 2.3 por ciento de los que se sometieron a cirugías más sencillas. La probabilidad de que ocurriera una complicación que pusiera en peligro la vida fue casi tres veces más alta entre los que se sometieron a un procedimiento de fusión complejo.

Los pacientes que se sometieron a fusiones complejas también pasaban una media de dos días más en el hospital y afrontaban costos hospitalarios de $80,888 en promedio, en comparación con $23,724 para los que se hacían operaciones más sencillas. Las probabilidades de volver al hospital en un periodo de 30 días fueron casi el doble, de 13 por ciento para los que se sometieron a un procedimiento complejo y de 7.8 por ciento para los que tuvieron una descompresión.

La literatura quirúrgica no parece justificar el costo adicional ni los peligros que entrañan los procedimientos complejos para la mayoría de las personas, apuntó Deyo. “La mayor parte de la evidencia sugiere que en términos de alivio del dolor y recuperación funcional, los procedimientos complejos no ofrecen muchas ventajas”, lamentó. “Incluso existe la posibilidad de que el beneficio neto de la cirugía se reduzca debido a esto”.

Pero muchos cirujanos prefieren realizar los procedimientos complejos por una cuestión de orgullo, apuntó Deyo. “Les gusta que los vean como innovadores”.

La rentabilidad de las fusiones complejas también es mayor, señaló. La realidad es que los incentivos financieros están dispuestos de tal forma que favorecen los procedimientos más complejos, agregó. Aunque “muchos cirujanos creen de verdad que los procedimientos más complejos son mejores”, Deyo asegura que ese punto de vista “se ve influenciado en gran medida por los fabricantes de implantes quirúrgicos”.

“Los incentivos son tales que si no existe diferencia en cuanto al riesgo de los pacientes y a las personas se les ofrecen alternativas que pueden beneficiarles mucho o poco, un cierto número de personas elegirá beneficiarse mucho”, señaló el Dr. Eugene J. Carragee, profesor de cirugía ortopédica de la Facultad de medicina de la Universidad de Stanford, que escribió un editorial acompañante. “Parece que se llevan a cabo operaciones de gran envergadura con mucha más frecuencia de lo que amerita la patología”.

La gravedad de la estenosis espinal no ha aumentado en los últimos años, destacó Carragee. “Para los pocos cambios que se han producido en la enfermedad misma, el tipo de operaciones que se realizan es cada vez más peligroso”, señaló.

Los hallazgos deberían recordar a pacientes y cirujanos la importancia de evaluar cuidadosamente los riesgos y beneficios de varios procedimientos de la espalda, escribieron.

Una cláusula en la ley de atención de la salud de EE. UU. que fue aprobada recientemente estipula la realización de estudios de procedimientos alternativos en cuanto a seguridad y eficacia, lo que podría cambiar la práctica actual, dijo Carragee. Pero pasarán algunos años antes de que se realicen estudios sobre la cirugía del dolor de espalda, apuntó.

http://healthfinder.gov/

Lesiones y problemas físicos en las manos

Written by salud on Wednesday, April 7th, 2010 in General.

Alteraciones en huesos, ligamentos o tendones comprometen la vida cotidiana y la actividad profesional

Las manos son las grandes aliadas en el día a día, una de las partes del cuerpo que más se utilizan y a la que, paradójicamente, se presta poca atención. A veces, se resienten de diversos problemas de salud, que difieren según la profesión que se desempeñe y de las actividades lúdicas y deportivas que se practiquen. Son, además, el espejo de las emociones y se contraen y tensan ante una carga emocional elevada. Las personas con problemas en las manos deben implicarse en el tratamiento que les prescriba su fisioterapeuta para que recuperen con éxito su función.

* Autor: Por CLARA BASSI
* Fecha de publicación: 4 de abril de 2010

Saludar, cocinar, tender la ropa o escribir en el ordenador. Las tareas domésticas y laborales que se realizan con las manos a lo largo del día, a menudo, sin ser conscientes, son numerosas. Por eso, el impacto de una lesión o un problema físico en ellas puede comprometer la autonomía en la vida cotidiana y la actividad profesional, puesto que desde el punto de vista traumático es una de las regiones corporales que se relacionan con una mayor patología laboral. Ésta se produce, sobre todo, por dos mecanismos: por una posición mantenida o microtraumatismos de repetición.

Las manos pueden sufrir tres tipos de problemas: afectación del hueso, de los ligamentos y tendones. La afectación ósea se refiere a fracturas, como la de escafoides, o bien a procesos degenerativos como la artrosis del primer dedo (el pulgar). Los problemas de ligamentos son habituales entre personas que practican juegos de pelota, donde con frecuencia se producen esguinces o distensiones. Y, por último, los tendones, donde son comunes secciones profundas con objetos cortantes o atrapamientos de los nervios periféricos, como el túnel carpiano, detalla Rafel Donat, profesor titular de Fisioterapia de la Fundación Universitaria del Bages.

Cada profesión tiene su riesgo

Los riesgos para la salud de las manos varían en función de la profesión u oficio que se ejerza. Las fracturas y traumatismos de alto impacto se pueden originar debido a una repercusión por la movilización de grandes pesos o golpes de pelotas. Las secciones tendinosas afectan a quienes utilizan elementos cortantes, como los carniceros y los carpinteros, mientras que las afecciones degenerativas, como la sinartrosis, son típicas de oficios donde se requiere una gran precisión de forma mantenida, como les sucede a las modistas. Los esguinces de los tendones son propios de actividades deportivas, como el jogging, el baloncesto o el voleibol.

Entre las patologías que afectan a tendones figuran las tendinosis, más conocida como tendinitis crónica -un cúmulo de pequeñas lesiones en el tendón-, la tenosinovitis -inflamación del revestimiento de la vaina que rodea al tendón- y las tendinitis clásicas, que son una inflación de un tendón, causa de dolor y sensibilidad cerca de una articulación.

El dedo (o pulgar) del esquiador es otra dolencia común en deportistas y accidentes de tráfico. Esta lesión se origina por el atasco del dedo del bastón (por no llevarlo bien sujeto) cuando éste queda atrapado en la nieve mientras el esquiador sigue en movimiento o tras una caída. Este mal gesto conduce a un estiramiento o desgarro en el ligamento. También se puede producir cuando un niño juega con una pelota o coge un objeto convexo.

Carga emotiva

Las manos son una de las partes del cuerpo con la que el ser humano se relaciona, se expresa y contacta con sus semejantes. De ahí que la pérdida de su funcionalidad pueda tener una repercusión importante en la vida cotidiana. Mientras se duerme, igual que ocurre con los pies, las manos se cierran y se abren, y se flexionan los dedos. Las personas con una carga emotiva alta, tienden a cerrarlas aún más. Esta posición mantenida durante la noche provoca que la palma se acorte y se comprima, mientras que fuerza el dorso de las manost.

Como decía el filósofo Emmanuel Kant, “la mano es el cerebro externo del cuerpo” y termina por expresar las emociones, que se manifiestan a través de la postura corporal. Esta asociación entre carga emotiva y posición de las manos es más evidente en el género femenino. Las mujeres suelen ser frioleras de manos y pies y somatizan cualquier situación emocional, e interiorizan más sus preocupaciones. Por las noches, adoptan la posición fetal y se pliegan sobre sí mismas, lo que hace que se fuercen determinadas articulaciones. Esto marca el inicio del túnel carpiano, más frecuente en las mujeres. La prevalencia de esta lesión así lo ilustra: la padecen 2 de cada 10 mujeres y en hombres no llega a 1 de cada 20, es decir, la mitad.

Mientras que en la mujer el origen de este problema es, en general, la carga emocional por la que se fuerzan las articulaciones, en el hombre suele ser profesional. Los sectores ocupacionales más afectados son aquellos en los que se llevan las manos a una posición forzada con carga, montaje o torsión repetitiva. En los varones, la causa se origina, a menudo, en la envoltura de los tejidos blandos (fascia) de las manos, que se acortan. El túnel carpiano es un caso particular en las gestantes. Este especialista expone que las mujeres embarazadas retienen más líquido en el organismo, lo que provoca la compresión del nervio mediano, al nivel del túnel carpiano de la muñeca, que se vuelve más estrecho. Por eso, la prevalencia es mayor en ellas. Pero ya que se origina a partir de un atrapamiento por la rotación de líquidos, se puede tratar con un drenaje.

FÉRULAS TERMOPLÁSTICAS

Las férulas termoplásticas, que llevan los patinadores en línea o skaters para proteger las manos de caídas, también se pueden utilizar para tratar las posiciones demasiado forzadas de las manos durante la noche. “Los fisioterapeutas, como mucho, dedicamos una hora al día a cada paciente. No es posible resolverlo todo en una hora, por lo tanto, el paciente debe participar en el tratamiento de sus lesiones”, añade Rafel Donat. La colocación de férulas termoplásticas durante la noche favorece el descanso de la articulación, al menos durante las horas que se duerme, y hace que se recupere antes.

Además, de noche, no se puede controlar la postura corporal, por lo que la colocación de estas férulas cobra pleno sentido. La utilización de férulas termoplásticas es una de las últimas técnicas que se ha incorporado al amplio abanico de tratamientos que se aplican en rehabilitación. Cada paciente requiere uno distinto, en función de cuál sea su lesión y de cómo evolucione.

El secreto para conseguir esta implicación es explicarles su utilidad. Los expertos en biomecánica funcional ofrecen consejos a cada persona que los necesita, y sitúan la patología en el medio en el que está ubicada, ya que no es lo mismo tratar un túnel carpiano en un hombre de 40 años que trabaja en un matadero que en una mujer embarazada de seis meses.

http://www.consumer.es/



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